La Razón / Ramiro Siles / La Paz
03:20 / 14 de marzo de 2012
Lo que menos sabe hacer el Tigre es defenderse, es un equipo al que le hacen goles en todos los partidos y a pesar de ello la apuesta inicial fue defensiva, con mucha gente de marca, y no le sirvió, se derrumbó de entrada con el gol de Dagoberto en posición adelantada, a los 4 minutos;?y otro de Leandro Damiao a los 7, decretando así de temprano al ganador.
A partir de ahí ya se temía lo peor, la goleada, y es que era cuestión de esperarla —sobre todo por la forma cómo estaba parado The Strongest. Finalmente se desató en el segundo periodo; pero a veces hay equipos que también reciben cinco y a pesar de ello pueden decir que lo dieron todo en la cancha, que lucharon y que finalmente el rival fue superior.
No es el caso del conjunto atigrado: no hubo en sus líneas ni lucha ni garra, menos se le podía pedir fútbol. De dos pases que hacía, uno le salía mal, de paso se regaló en el medio sector sin contener nada y peor atrás, con postulantes por doquier —empezando por Marchesini— al premio del “peor jugador del partido”.
Ya se sabía que el Inter era superior, lo que no se sabía era que The Strongest le iba a facilitar las cosas (para qué decir algo sobre opciones de ataque del gualdinegro si no llegó casi nunca al área contraria).
El cuadro brasileño metió esos dos tantos antes de que se cumplieran los 10 minutos y se echó a dormir por largo rato, a manejar la pelota de un lado para otro sin proponer más ataques, entonces el resto de la primera mitad, entre un equipo que ya no quería y otro que no podía, se hizo aburrido.
La segunda parte se salvó por los goles y unas cuantas demostraciones de buen juego de parte del Inter, que anotó tres más (dos de Leandro Damiao, a los 56’ y 73’, y uno de Jo, a los 81’), logrando una importante cosecha por si hay algún cupo que tiene que definirse por gol diferencia. The Strongest no fue el aguerrido que en Miraflores dio vuelta el marcador —ante el Santos y el Áurich— dos veces. Ni siquiera hizo fuerza. Y parece que tampoco tuvo corazón de Tigre.
La figura - Leandro Damiao
Es uno de los jugadores más caros del fútbol brasileño y demostró anoche el porqué: fue una pesadilla para la zaga atigrada e hizo tres goles.
El árbitro - regular
La terna se ‘comió’ el primer gol, en claro fuera de juego. Luego el árbitro tuvo varias imprecisiones. A Méndez le sacó una amarilla por nada.
Los datos
Adelantados
Dagoberto, en el primer gol y Leandro Damiao en el cuarto, convirtieron en posición adelantada. Los asistentes no le ayudaron como debían al árbitro principal.
¿Codazo?
A los 47 minutos el réferi le sacó amarilla a Luis Méndez, supuestamente por un codazo a un rival. La televisión demostró que no hubo tal.
Sólo dos
Un disparo en el primer tiempo y otro cuando concluía el partido, ambos de Escobar, fueron las escasas llegadas del Tigre el arco contrario.
Es la peor goleada en Brasil
Nunca antes, cinco
The Strongest sufrió su más dura derrota en Brasil, porque en los seis viajes anteriores no le habían hecho cinco goles. Antes había sufrido dos contrastes por 4-0 frente al Palmeiras y al Juventude. Y en otros dos cotejos también le habían hecho cuatro —Corinthians y Sao Caetano, aunque al primero le respondió con un tanto (4-1) y al segundo con dos (4-2).
Feo recuerdo
Las cifras de ayer (5-0) en el estadio Beira-Río igualaron otras caídas similares del equipo oro y negro en la historia de la Libertadores: en 1971 ante Nacional de Uruguay y en 1994 ante Minervén de Venezuela.
